Las aseguradoras de Latinoamérica están elevando el peso de la tecnología en sus planes de inversión. Nuevos datos difundidos este 14 de septiembre apuntan a un crecimiento acumulado del 38% en el gasto tecnológico del sector entre 2024 y 2029, en un contexto marcado por sistemas heredados, mayores exigencias de trazabilidad y la presión por responder con más rapidez a clientes y corredores.

El movimiento coincide con una etapa distinta para la inteligencia artificial en seguros: ya no basta con probar asistentes o automatizaciones aisladas. La discusión empieza a centrarse en integrar la IA dentro de procesos completos, medir sus resultados y conectarla con los sistemas que realmente sostienen la operación diaria.
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ToggleLa inversión tecnológica de las aseguradoras gana peso en Latinoamérica
La proyección del 38% procede de datos del informe Insurance IT Spending; Latin American Edition 2025 de Celent, citados por SegurosNews. El análisis sitúa entre los principales impulsores de gasto la modernización de sistemas centrales, la integración de datos dispersos, la automatización de procesos y las nuevas exigencias de control operativo.
Para una aseguradora, modernizar no significa únicamente comprar software nuevo. Buena parte del reto consiste en lograr que plataformas antiguas, canales digitales, herramientas de atención, sistemas de siniestros y bases de datos puedan trabajar de forma coordinada. Cuando esa integración falla, la incorporación de IA puede convertirse en otra capa aislada en lugar de generar una mejora real.
La inteligencia artificial en seguros entra en una fase más exigente
El World Property and Casualty Insurance Report 2026 de Capgemini ayuda a poner esa transición en contexto. El estudio indica que solo alrededor del 10% de las aseguradoras de propiedad y accidentes ha logrado escalar la IA como una capacidad estratégica de toda la organización.
También señala que el 42% de las aseguradoras analizadas todavía no mide los resultados de sus iniciativas de IA mediante indicadores específicos. Esa falta de medición ayuda a explicar por qué muchas implementaciones permanecen en etapas de exploración o prueba de concepto, aunque la tecnología ya esté disponible.
En otras palabras, el desafío dejó de ser simplemente adoptar inteligencia artificial. Ahora importa determinar dónde genera ahorro, qué procesos mejora, cuánto reduce los tiempos de respuesta y qué impacto produce sobre ingresos, servicio y productividad.
Automatización, datos y sistemas heredados concentran la atención
Las aseguradoras manejan grandes volúmenes de documentos, solicitudes, reclamaciones, evaluaciones de riesgo y comunicaciones. Por eso, las oportunidades de automatización abarcan desde la clasificación documental hasta la gestión de siniestros, la detección de anomalías y el soporte a corredores.
Un caso mencionado en la información difundida esta semana es el de HDI Seguros Chile, que utiliza tecnología No-Code para gestionar unas 15.000 solicitudes mensuales de corredores. El ejemplo refleja una tendencia más amplia: las compañías buscan reducir tareas repetitivas sin depender de desarrollos completamente nuevos para cada ajuste del proceso.
La prioridad, sin embargo, no debería ser automatizar por automatizar. Un flujo mal diseñado seguirá siendo ineficiente aunque incorpore IA. Las implementaciones con mayor potencial son aquellas en las que datos, reglas de negocio, intervención humana y automatización forman parte de una misma operación.
El sector latinoamericano todavía tiene margen para avanzar
La evolución del mercado asegurador encaja con una tendencia que ya se observa en otros sectores de la región. En Brasil, por ejemplo, la adopción empresarial de IA ha crecido con rapidez, aunque existe una diferencia importante entre utilizar herramientas puntuales y aplicarlas de forma avanzada. En Anderseo analizamos recientemente cómo la inteligencia artificial está avanzando dentro de las empresas brasileñas y por qué la madurez tecnológica se está convirtiendo en un factor diferenciador.
Para las aseguradoras latinoamericanas, el aumento previsto de inversión hasta 2029 abre espacio para renovar infraestructura, mejorar la calidad de los datos y convertir proyectos de IA en procesos estables. El reto estará en evitar que el gasto se concentre únicamente en herramientas sin resolver primero los problemas de integración y medición.
La visibilidad digital también forma parte de una operación más tecnológica
Una compañía que digitaliza sus procesos internos también necesita que sus canales externos sean fáciles de encontrar, entender y utilizar. Cuando nuevos productos, coberturas o servicios digitales dependen de buscadores para captar demanda, la arquitectura web, el contenido y el posicionamiento pasan a formar parte de la experiencia del cliente.
En ese escenario, Anderseo trabaja estrategias de posicionamiento orientadas a conectar la transformación digital con la adquisición de tráfico orgánico y la visibilidad de servicios en buscadores. Si una empresa está modernizando sus canales digitales y necesita reforzar cómo aparece ante potenciales clientes, puede consultar el servicio de posicionamiento SEO de Anderseo. La tecnología puede mejorar una operación por dentro, pero también necesita una presencia digital capaz de acercar esa mejora al mercado.


